Un estudio realizado en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar evaluó el impacto de un programa de administración de antimicrobianos, con reducciones en el consumo de antibióticos y los gastos asociados durante su primer año completo de implementación.
La investigación científica desempeña un papel fundamental en la búsqueda de mejores estrategias para prevenir infecciones y optimizar los tratamientos médicos, especialmente en los recién nacidos, una población particularmente vulnerable a las complicaciones infecciosas.
En este contexto, participé como coautora del estudio One-Year Impact of a Neonatal Antimicrobial Stewardship Intervention in a Dominican Republic NICU, presentado en el marco de IDWeek 2026, uno de los encuentros internacionales dedicados a las enfermedades infecciosas. La investigación fue desarrollada junto a Vivian Puente, Jorge Vilorio, Virina Ramírez y Adriana Hernández.
El trabajo evaluó el impacto de un programa de administración antimicrobiana en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital Materno Dr. Reynaldo Almánzar, en República Dominicana. Para ello, se compararon los datos correspondientes a 2023, antes de la intervención, con los de 2024, primer año completo de implementación del programa.
Una estrategia multidisciplinaria para optimizar los tratamientos
La exposición excesiva o innecesaria a los antibióticos puede favorecer la resistencia antimicrobiana, aumentar el riesgo de infecciones por hongos y contribuir a resultados adversos en los pacientes hospitalizados. Por esta razón, promover el uso adecuado de estos medicamentos constituye una prioridad para los equipos de salud.
El programa evaluado incluyó supervisión por especialistas en enfermedades infecciosas, auditoría prospectiva y retroalimentación a los prescriptores, vigilancia microbiológica, optimización de las prácticas de hemocultivo, refuerzo de la higiene de manos y educación del personal médico.
Estas acciones buscan mejorar la selección y utilización de los antimicrobianos, fortalecer la prevención de infecciones y favorecer decisiones clínicas sustentadas en la evidencia científica.
Reducción del consumo y de los gastos en antibióticos
Entre los resultados de nuestra investigación destaca la disminución de los gastos anuales en antibióticos en la unidad neonatal, que pasaron de aproximadamente RD$6.3 millones en 2023 a RD$3 millones en 2024, lo que representa una reducción del 51.3 %.
Asimismo, los resultados presentados muestran una disminución en el consumo de antibióticos, la carga de sepsis y la mortalidad relacionada con esta condición durante el período evaluado.
Estos hallazgos son alentadores y resaltan el potencial de los programas de administración antimicrobiana para contribuir a una atención hospitalaria más segura y al uso más eficiente de los recursos sanitarios.
Como parte de la evaluación de nuestro trabajo, también reconocemos la importancia de continuar perfeccionando la medición del consumo de antibióticos. Las estimaciones utilizadas se basaron en datos de dispensación de farmacia, por lo que futuras investigaciones que incorporen indicadores como los días de terapia por paciente permitirán profundizar en el análisis de la utilización de estos medicamentos.
Investigación y compromiso con la salud neonatal
Como infectóloga, considero que la investigación científica y el trabajo multidisciplinario son herramientas esenciales para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades infecciosas.
La experiencia evaluada pone de relieve la importancia de integrar la vigilancia microbiológica, la educación médica y la revisión de las prácticas de prescripción para promover un uso responsable de los antimicrobianos, sin perder de vista la necesidad de tratar oportunamente las infecciones graves.
Me siento honrada de que nuestra investigación haya sido presentada en IDWeek 2026, un encuentro internacional de gran relevancia para la comunidad científica y médica dedicada al estudio de las enfermedades infecciosas. Esta oportunidad representa un estímulo para continuar aportando, desde nuestro país, conocimientos y experiencias que contribuyan al avance de la infectología y a la mejora de la atención de los pacientes.
Formar parte de esta investigación representa una oportunidad para contribuir al desarrollo del conocimiento científico en nuestro país y continuar promoviendo estrategias que favorezcan la seguridad de los pacientes, especialmente de los recién nacidos.
Seguir generando evidencia desde nuestro contexto es fundamental para fortalecer las prácticas clínicas y avanzar hacia una medicina cada vez más segura, eficiente y basada en resultados.

