Skip to content Skip to footer

Dengue: síntomas (signos de alarma), diagnóstico y prevención

Por Dra. Genara Margarita Santana Chalas

El dengue sigue siendo una de las enfermedades infecciosas que representa una importante amenaza para la salud pública en la República Dominicana. La última gran epidemia ocurrió en 2023, en un contexto en el que gran parte de América Latina también experimentó un aumento importante de casos.

Gracias al trabajo coordinado de las autoridades sanitarias, al fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y a las campañas de educación dirigidas a la población, en los años siguientes se ha logrado una reducción significativa de los casos. Sin embargo, esta disminución no debe interpretarse como el fin del problema.

Mientras exista el mosquito transmisor y persistan las condiciones que favorecen su reproducción, el dengue continuará representando un riesgo para nuestra población.

¿Por qué el dengue sigue siendo una amenaza?

El dengue es una enfermedad de comportamiento cíclico. Generalmente presenta brotes epidémicos cada cuatro o cinco años, aunque estos períodos pueden variar según las condiciones climáticas, la circulación de los diferentes serotipos del virus y el nivel de inmunidad de la población.

La República Dominicana reúne condiciones favorables para la proliferación del mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue.

Las altas temperaturas, las lluvias y la acumulación de agua en recipientes dentro y alrededor de las viviendas crean un ambiente favorable para su reproducción.

Por esta razón, la prevención debe mantenerse durante todo el año y no únicamente cuando aumentan los casos.

¿Cómo podemos prevenir el dengue?

La eliminación de los criaderos de mosquitos continúa siendo una de las principales medidas para reducir la transmisión.

Entre las acciones que pueden realizar las familias se encuentran:

  • Tapar correctamente los depósitos de agua.
  • Eliminar recipientes que puedan acumular agua de lluvia.
  • Mantener limpios los patios y solares.
  • Evitar la acumulación de objetos donde pueda estancarse el agua.
  • Permitir las intervenciones de control realizadas por las autoridades sanitarias.

Son medidas sencillas que, aplicadas de manera constante, pueden contribuir a proteger a nuestras familias y comunidades.

¿Cuáles son los síntomas del dengue?

Reconocer tempranamente los síntomas es fundamental para realizar un seguimiento adecuado y detectar posibles complicaciones.

El dengue suele comenzar con:

  • Fiebre alta de aparición súbita.
  • Intenso dolor de cabeza.
  • Dolor detrás de los ojos.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Malestar general marcado.

En los niños, algunos de estos síntomas pueden confundirse inicialmente con los de una infección viral común, por lo que es importante prestar atención a la evolución del cuadro y consultar al personal de salud cuando exista sospecha de dengue.

Aunque la mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente con un adecuado seguimiento médico, algunos pueden desarrollar formas graves de la enfermedad.

¿Cuáles son los signos de alarma del dengue?

Existen signos de alarma que requieren atención médica inmediata.

Entre ellos se encuentran:

  • Dolor abdominal intenso o persistente.
  • Vómitos continuos.
  • Dificultad para respirar.
  • Disminución de la cantidad de orina.
  • Mareos.
  • Sangrado de las mucosas.
  • Somnolencia excesiva.

Estos signos suelen aparecer cuando la fiebre comienza a desaparecer, generalmente entre el tercer y quinto día de la enfermedad, etapa conocida como fase crítica.

Es precisamente en ese momento cuando el paciente puede sentirse engañosamente mejor, pero en realidad puede encontrarse en el período de mayor riesgo de complicaciones.

Por eso, la desaparición de la fiebre no significa necesariamente que el peligro haya pasado.

¿Se puede padecer dengue más de una vez?

Sí.

Existen cuatro serotipos diferentes del virus del dengue. Haber padecido la enfermedad una vez no garantiza una protección completa frente a futuras infecciones, ya que una persona puede infectarse posteriormente con otro serotipo.

Una segunda infección por un serotipo diferente puede aumentar el riesgo de desarrollar dengue grave.

También requieren especial atención las personas con enfermedades crónicas, las mujeres embarazadas, los niños menores de un año, los adultos mayores y los pacientes con sistemas inmunológicos comprometidos.

¿Qué hacer ante la sospecha de dengue?

Ante la presencia de síntomas compatibles con dengue, se recomienda acudir a un centro de salud para recibir una evaluación médica adecuada.

También es importante:

  • Evitar la automedicación.
  • No utilizar aspirina sin indicación médica, debido a que puede aumentar el riesgo de sangrado.
  • Seguir estrictamente las indicaciones del personal de salud.
  • Mantener una adecuada hidratación de acuerdo con las recomendaciones médicas.
  • Vigilar especialmente la aparición de signos de alarma.

Un diagnóstico oportuno y un adecuado manejo clínico permiten reducir significativamente el riesgo de complicaciones y mortalidad.

La prevención es responsabilidad de todos

La lucha contra el dengue es una responsabilidad compartida.

Las autoridades de salud deben continuar fortaleciendo la vigilancia epidemiológica, el control del mosquito y las campañas de educación sanitaria. Pero el éxito de estas acciones depende, en gran medida, de la participación activa de cada familia y de la comunidad.

Mientras exista el mosquito transmisor y persistan las condiciones que favorecen su reproducción, el dengue seguirá siendo una amenaza.

La mejor herramienta para enfrentarlo continúa siendo la prevención, la educación y el compromiso de todos.