Por Dra. Genara Margarita Santana Chalas
Aunque la medicina ha logrado importantes avances en la prevención y tratamiento de muchas enfermedades infecciosas, la leptospirosis continúa siendo un problema de salud pública en países tropicales y subtropicales como la República Dominicana.
Durante la temporada de lluvias y ciclones aumenta el riesgo de transmisión debido a las inundaciones, el contacto con aguas contaminadas y las deficiencias en el saneamiento ambiental. Conocer cómo se transmite esta enfermedad y cuáles son sus síntomas permite actuar a tiempo y prevenir complicaciones.
¿Qué es la leptospirosis?
La leptospirosis es una zoonosis, es decir, una enfermedad que puede transmitirse de los animales al ser humano. Es causada por bacterias del género Leptospira.
Aunque distintos animales pueden portar la bacteria, la rata constituye el principal reservorio en las zonas urbanas. Estos roedores eliminan la bacteria a través de la orina, contaminando el agua, el suelo y, en algunos casos, los alimentos.
¿Cómo se transmite?
La infección ocurre cuando la bacteria entra al organismo a través de pequeñas heridas en la piel o por las mucosas al entrar en contacto con agua, lodo o superficies contaminadas.
También puede adquirirse mediante el consumo de agua o alimentos contaminados, así como por el uso de utensilios que hayan estado expuestos a la orina de roedores y no hayan sido correctamente higienizados.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de contraer leptospirosis?
Existen grupos con mayor exposición debido a sus actividades laborales o al ambiente donde se encuentran.
Entre ellos se incluyen:
- Agricultores.
- Ganaderos.
- Veterinarios.
- Trabajadores de alcantarillados.
- Personal de saneamiento.
- Personas afectadas por inundaciones.
Sin embargo, cualquier persona, incluyendo niños y adultos, puede enfermar si entra en contacto con ambientes contaminados.
Factores que favorecen la enfermedad
La presencia de leptospirosis está estrechamente relacionada con las condiciones ambientales.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran:
- Acumulación de basura.
- Deficiente manejo de los desechos sólidos.
- Drenaje inadecuado.
- Proliferación de roedores.
- Inundaciones y aguas estancadas.
Por esta razón, la prevención depende tanto de las medidas individuales como de las acciones de saneamiento que desarrollen las autoridades y las comunidades.
¿Cuáles son los síntomas de la leptospirosis?
Los síntomas suelen aparecer de forma repentina y pueden confundirse inicialmente con otras enfermedades febriles.
Los más frecuentes son:
- Fiebre alta.
- Dolor intenso de cabeza.
- Dolores musculares.
- Escalofríos.
- Malestar general.
Un signo muy característico es el intenso dolor en las pantorrillas.
Además, algunas personas pueden presentar:
- Ojos enrojecidos.
- Náuseas y vómitos.
- Coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia).
¿Cuándo debe sospecharse esta enfermedad?
La leptospirosis debe sospecharse en toda persona que presente fiebre y haya estado expuesta recientemente a aguas contaminadas, inundaciones o lugares con presencia de roedores.
Aunque existen pruebas de laboratorio para confirmar el diagnóstico, el tratamiento debe iniciarse desde la sospecha clínica cuando el médico lo considere necesario, ya que la atención temprana reduce significativamente el riesgo de complicaciones.
¿Qué puede ocurrir si no se trata a tiempo?
La mayoría de los pacientes evoluciona favorablemente cuando recibe tratamiento antibiótico oportuno.
Sin embargo, si la enfermedad no se diagnostica y trata de manera precoz, puede progresar hacia su forma más grave, conocida como síndrome de Weil.
Esta complicación puede provocar:
- Insuficiencia renal.
- Daño hepático.
- Hemorragia pulmonar.
- Falla multiorgánica.
En estos casos, la enfermedad puede poner en riesgo la vida del paciente.
¿Cómo prevenir la leptospirosis?
Actualmente no existe una vacuna de uso rutinario para prevenir la leptospirosis en humanos.
Las principales medidas de prevención incluyen:
- Mantener una adecuada disposición de la basura.
- Controlar la proliferación de roedores.
- Evitar el contacto con aguas potencialmente contaminadas.
- Utilizar equipos de protección cuando exista riesgo de exposición.
- Fortalecer las medidas de saneamiento ambiental en las comunidades.
En situaciones de brotes o después de inundaciones, las autoridades sanitarias pueden indicar tratamiento preventivo para personas con alto riesgo de exposición.
Un mensaje para la población
La leptospirosis continúa siendo una enfermedad vigente, pero también es una enfermedad prevenible.
Reconocer sus síntomas, acudir oportunamente a un centro de salud y fortalecer las medidas de higiene y saneamiento ambiental son acciones fundamentales para disminuir su impacto.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger la salud de nuestras familias, especialmente durante la temporada de lluvias y ciclones.
La prevención es una responsabilidad compartida entre la comunidad, las autoridades y el sistema de salud.

