Skip to content Skip to footer

Regreso a clases: cómo preparar a nuestros hijos para un regreso más saludable

Por Dra. Genara Margarita Santana Chalas

El inicio de clases no solo significa comprar uniformes, libros y útiles escolares. También representa una oportunidad para preparar a nuestros hijos para prevenir enfermedades infecciosas y reforzar hábitos que contribuyan a cuidar su salud durante todo el año escolar.

El regreso a las aulas significa volver a convivir diariamente con muchos niños. Compartir salones, juegos, juguetes y actividades favorece el contacto cercano y, con ello, la transmisión de algunos virus y bacterias.

Durante la infancia, los niños están expuestos a numerosos microorganismos y desarrollan progresivamente respuestas inmunitarias frente a ellos. Por eso, especialmente durante los primeros años escolares, pueden presentar con frecuencia infecciones respiratorias o gastrointestinales.

Esto no significa necesariamente que tengan «las defensas bajas». En muchos casos, forma parte del proceso normal de exposición a nuevos agentes infecciosos durante esta etapa de la vida.

La buena noticia es que muchas de estas enfermedades pueden prevenirse o disminuirse mediante medidas sencillas de higiene, vacunación y hábitos saludables.

La prevención comienza en casa

Una de las primeras tareas de los padres antes del regreso a clases debe ser enseñar y reforzar hábitos de higiene que los niños puedan incorporar progresivamente a su rutina diaria.

Lavado de manos

El lavado de manos con agua y jabón es una de las medidas más sencillas para disminuir la transmisión de microorganismos.

Debemos enseñar a los niños a lavarse las manos:

  • Antes de comer.
  • Después de utilizar el baño.
  • Al llegar de la escuela.
  • Después de toser, estornudar o sonarse la nariz.
  • Después de jugar o tocar superficies potencialmente contaminadas.

Cuando no haya agua y jabón disponibles, puede utilizarse una solución hidroalcohólica adecuada.

También es importante enseñarles a cubrirse al toser o estornudar y evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca con las manos sucias.

Enseñar una buena higiene respiratoria

Los niños deben aprender a cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, preferiblemente utilizando el codo flexionado o un pañuelo desechable.

También debemos explicarles que no deben compartir vasos, botellas, cubiertos ni otros objetos que entren en contacto con la boca.

Estos hábitos sencillos ayudan a reducir la transmisión de microorganismos dentro y fuera del ambiente escolar.

Cuidar los alimentos y mantener hábitos saludables

La prevención también comienza en casa.

Los padres y cuidadores deben lavarse las manos antes de preparar los alimentos, mantener limpios los utensilios y conservar adecuadamente los alimentos y el agua.

Una alimentación variada y adecuada para la edad, junto con suficiente hidratación y descanso, contribuye al crecimiento y al funcionamiento saludable del organismo.

Vacunas: una protección que no debemos olvidar

Antes de comenzar las clases, es importante revisar el carné de vacunación de nuestros hijos y comprobar que las vacunas correspondientes a su edad estén al día.

Las vacunas constituyen una de las herramientas más importantes de salud pública para prevenir enfermedades infecciosas y sus complicaciones.

En la República Dominicana, el Ministerio de Salud Pública mantiene la vacunación gratuita a través de la red pública, de acuerdo con el Programa Nacional de Inmunización.

Entre las vacunas que los padres deben verificar, de acuerdo con la edad y el esquema nacional vigente, se encuentran:

Hexavalente

Protege contra difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo b.

Estas enfermedades pueden causar complicaciones graves, incluyendo neumonía, meningitis y sepsis y, en el caso de la poliomielitis, parálisis.

La vacuna hexavalente forma parte del esquema de inmunización infantil de la República Dominicana.

Neumococo

Protege contra infecciones producidas por Streptococcus pneumoniae, que puede ocasionar neumonía, meningitis, sepsis y otitis, especialmente en niños pequeños.

Rotavirus

Previene formas graves de gastroenteritis por rotavirus, que pueden provocar diarrea intensa y deshidratación en lactantes y niños pequeños.

SRP: sarampión, rubéola y parotiditis

Esta vacuna protege contra tres enfermedades altamente transmisibles.

El sarampión, particularmente, puede producir complicaciones graves como neumonía y encefalitis. Mantener una alta cobertura de vacunación es fundamental para evitar brotes.

Influenza

La influenza puede producir enfermedad respiratoria importante y complicaciones, especialmente en determinados grupos de riesgo.

La vacunación contra influenza es una herramienta importante para reducir el riesgo de enfermedad y sus complicaciones y debe realizarse siguiendo las recomendaciones sanitarias vigentes.

COVID-19

La vacunación contra COVID-19 debe seguir las recomendaciones vigentes para la edad y las condiciones particulares de cada niño.

Vacuna contra el VPH

Esta vacuna merece una atención especial.

Desde 2025, República Dominicana incorporó también a los niños de 9 a 14 años a la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH). En marzo de 2026, el Ministerio de Salud Pública introdujo la vacuna nonavalente, que protege contra nueve tipos de VPH.

La vacunación contra el VPH constituye una estrategia de prevención del cáncer, ya que determinados tipos de este virus están relacionados con diferentes tipos de cáncer, incluido el cáncer de cuello uterino.

Por eso, la vacunación no debe verse solamente como una protección para el presente, sino también como una inversión en la salud futura de nuestros hijos.

Importante: no todas las vacunas se administran a la misma edad ni en el mismo número de dosis. Los padres deben revisar el carné de vacunación y consultar el esquema nacional vigente o a un profesional de salud para determinar qué vacunas corresponden a cada niño.

Las vacunas incluidas en el programa público de inmunización están disponibles gratuitamente en los centros de vacunación correspondientes.

Una escuela saludable también protege

La prevención no depende únicamente de los padres.

Las escuelas también deben contribuir proporcionando agua y jabón, manteniendo baños y espacios limpios, favoreciendo la ventilación de las aulas y promoviendo hábitos adecuados de higiene.

Los centros educativos son espacios estratégicos para promover la salud y prevenir problemas que pueden afectar a niños y adolescentes.

La responsabilidad de crear ambientes escolares saludables debe ser compartida entre las familias, los centros educativos y las autoridades sanitarias.

¿Debemos enviar a un niño enfermo a la escuela?

Esta es una decisión que requiere responsabilidad.

Si un niño presenta fiebre, mal estado general o síntomas compatibles con una enfermedad infecciosa, los padres deben valorar su condición y seguir las recomendaciones del pediatra y del centro educativo antes de enviarlo a clases.

Mantener en casa a un niño que se encuentra enfermo puede contribuir a disminuir la transmisión de infecciones a otros estudiantes y al personal escolar.

Esto no significa que cualquier congestión nasal o tos obligue automáticamente a faltar a clases. La decisión dependerá de los síntomas, el estado general del niño, la enfermedad sospechada y las recomendaciones médicas.

Cinco cosas que todo padre debe revisar antes del regreso a clases

1. 💉 Vacunas
Revisar el carné y completar las vacunas correspondientes a la edad.

2. 🧼 Higiene
Enseñar y practicar correctamente el lavado de manos.

3. 😷 Higiene respiratoria
Enseñar a toser y estornudar correctamente.

4. 🥗 Alimentación y descanso
Garantizar una alimentación adecuada, hidratación y sueño suficiente.

5. 🩺 Salud
Si el niño está enfermo, valorar su condición antes de enviarlo a la escuela.

Un regreso a clases más saludable

Preparar a nuestros hijos para la escuela es mucho más que preparar una mochila.

Es enseñarles a lavarse las manos, cuidar sus objetos personales, alimentarse adecuadamente, cubrirse al toser, mantener sus vacunas al día y comprender que cuando están enfermos también deben cuidar a los demás.

Padres, cuidadores, profesores y personal de salud tenemos una responsabilidad compartida: crear ambientes donde nuestros niños puedan aprender y crecer de manera saludable.

🎒 Preparemos los útiles, pero también los buenos hábitos.

💉 Preparemos las vacunas, pero también la prevención.

❤️ Preparemos a nuestros niños para aprender, crecer y cuidar su salud.

Porque prevenir una enfermedad siempre será mejor que tener que enfrentar sus complicaciones.